En la República Democrática del Congo (RDC) dieron inicio a un ensayo clínico para evaluar dos posibles tratamientos contra la variante Bundibugyo del virus del ébola, que actualmente mantiene un brote activo en la región. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el estudio, denominado PARTNERS, ya incluyó al primer paciente en la prueba.
El ensayo analizará la efectividad del anticuerpo monoclonal MBP134 y del antiviral remdesivir, tanto individualmente como en combinación. Este trabajo es coordinado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC, con el apoyo y supervisión de la OMS y otros aliados internacionales. Los pacientes que participen recibirán atención médica integral y seguimiento estrecho durante todo el proceso.
Paralelamente, la OMS otorgó autorización de uso de emergencia para el primer test molecular que detecta el virus Bundibugyo, el cual carece por el momento de vacuna o tratamiento aprobado.
Desde la declaración oficial del decimoséptimo brote en el país, las autoridades han registrado más de 400 muertes y cerca de 1,400 casos confirmados, lo que representa una alta tasa de letalidad.
La transmisión sigue en aumento, con un promedio de casi 40 nuevos casos diarios en las últimas semanas. Diez laboratorios en el país tienen capacidad para detectar el virus y el rastreo de contactos se ha mejorado, logrando identificar a cuatro de cada cinco personas expuestas, aunque el trabajo continúa para localizar a los restantes.
Los esfuerzos para ampliar la capacidad hospitalaria también avanzan, con 22 centros que suman unas 650 camas disponibles, aunque casi la totalidad están ocupadas. Se planea agregar unas 300 camas más para responder a la creciente demanda.
Sin embargo, la respuesta sanitaria enfrenta serios obstáculos por la desconfianza de la población y episodios de violencia. Recientemente un centro de tratamiento en la provincia de Ituri fue atacado, produciendo la muerte de dos personas y poniendo en riesgo tanto a pacientes como a trabajadores de salud, lo que complica el control del brote.

