Varios pacientes del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en la Ciudad de México superaron la dependencia al tabaco tras someterse a programas especializados que combinan apoyo médico, psicológico y social. Una mujer que fumó durante casi cuatro décadas logró la abstinencia total después de un tratamiento de apenas dos meses, mejorando significativamente su calidad de vida.
Estas intervenciones se realizan en las 166 Clínicas de Tabaquismo que el ISSSTE opera bajo la coordinación de Martí Batres Guadarrama. En ellas, un equipo multidisciplinario trabaja para eliminar tanto la dependencia física como emocional al cigarro, beneficiando a miles de personas en el Valle de México. Entre los casos destacados, se encuentra otra paciente que redujo y finalmente dejó de fumar diez cigarrillos diarios.
Durante el último año, estas clínicas atendieron a más de mil personas, mientras que en las unidades médicas y jornadas comunitarias se realizaron casi 145 mil detecciones de tabaco, acciones fundamentales para prevenir enfermedades respiratorias y cardiovasculares vinculadas al hábito de fumar. La responsable de la Clínica de Medicina Familiar Balbuena, Liliana Ivone Garibay Zepeda, destacó que los primeros tres meses son fundamentales para evitar recaídas, utilizando fármacos que actúan sobre el sistema nervioso central y facilitan el abandono del hábito.
El ISSSTE continúa promoviendo la prevención y rehabilitación a través de encuentros virtuales y campañas de difusión. Invita a quienes deseen dejar el tabaco a acercarse a su clínica de adscripción o consultar mediante correo electrónico para iniciar el tratamiento en la capital del país, reforzando la lucha contra el tabaquismo y sus efectos perjudiciales en la salud pública.

