Al recibir un diagnóstico de apnea del sueño, uno de los pasos fundamentales es conocer cuál dispositivo respiratorio es el adecuado para cada caso: CPAP o BiPAP. Ambos aparatos funcionan mediante la administración de aire presurizado que mantiene las vías respiratorias abiertas durante el sueño, pero operan con mecanismos distintos que influyen directamente en su indicación clínica.

El CPAP (Continuous Positive Airway Pressure) suministra una única y constante presión de aire durante toda la noche, tanto en la inhalación como en la exhalación. Esta presión, ajustada según la prescripción médica, evita que las paredes de la garganta colapsen y bloqueen el flujo de aire, condición típica de la apnea obstructiva.

Por su parte, el BiPAP (Bilevel Positive Airway Pressure) ofrece dos niveles independientes de presión: un nivel más alto para inspirar (IPAP) y otro más bajo para espirar (EPAP). Esta característica resulta fundamental en casos donde se requiere un soporte ventilatorio más complejo, permitiendo además configurar presiones más elevadas para tratar pacientes con cuadros que no responden al CPAP.

El uso del CPAP está indicado principalmente para la apnea obstructiva del sueño (AOS), que puede presentarse en grados leves, moderados o severos de acuerdo con la cantidad de eventos de apnea por hora, según un índice llamado IAH. La mayoría de los pacientes con AOS responden favorablemente al CPAP debido a su simplicidad y accesibilidad.

En contraste, el BiPAP se reserva para situaciones donde el CPAP no logra un control adecuado o cuando el perfil clínico del paciente lo justifica desde el principio. Entre estas situaciones se encuentran la apnea central del sueño, donde el problema radica en que el cerebro no envía señales adecuadas para respirar; síndrome de obesidad-hipoventilación, en el que se acumula dióxido de carbono durante el sueño; y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica con hipercapnia nocturna, en la que el nivel de dióxido de carbono aumenta debido a la insuficiente ventilación.

Además, el BiPAP puede incluir modalidades con respaldo ventilatorio que ayudan a restaurar el ritmo respiratorio en casos de apnea central, lo que representa una ventaja frente al CPAP estándar.