La explosión ocurrida en la planta Hidros 2 de la refinería Antonio Dovalí Jaime, en Salina Cruz, provocó lesiones a seis trabajadores, de los cuales dos fueron trasladados de urgencia a la Ciudad de México por la gravedad de sus heridas. El traslado responde a la necesidad de recibir tratamientos especializados para quemaduras y traumatismos complejos.
Además de los dos trabajadores enviados a la capital, otros dos pacientes ya recibieron el alta médica tras no presentar daños que pusieran en riesgo su vida. El resto continúa bajo observación en el hospital regional cercano a la refinería. El incidente tuvo lugar en la torre de enfriamiento TE-05 y fue controlado oportunamente por el personal contra incendios de la misma planta, evitando daños mayores o la extensión del fuego a otras áreas críticas.
Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha mantenido reservado respecto a la identidad de los lesionados, aunque confirmó que el grupo lesionado está formado por empleados sindicalizados y personal externo encargado de mantenimiento. La empresa aseguró que este siniestro no puso en peligro las instalaciones ni a la población cercana, a pesar de que la onda expansiva fue percibida en colonias aledañas.
Actualmente, especialistas de los hospitales centrales Norte y Sur de Pemex, en la Ciudad de México, lideran los tratamientos avanzados para los pacientes trasladados. Por su parte, las autoridades federales y la dirección de Pemex iniciaron una investigación interna para esclarecer las causas que originaron la explosión en la torre de enfriamiento.
Este incidente reavivó las preocupaciones sobre la seguridad industrial en las refinerías del país, especialmente en la planta Hidros 2, considerada crucial para el procesamiento de combustibles. Aunque Pemex reportó que la operación en la refinería se ha normalizado, la percepción de riesgo entre los trabajadores permanece alta ante los constantes desafíos operativos de la instalación.

