El acceso universal a los servicios de salud pública en México, pese a estar contemplado en el marco legal vigente, tendrá que esperar hasta 2027 para su implementación total. El Servicio Universal de Salud, que facilitará la atención indistinta en IMSS, IMSS Bienestar e ISSSTE, aún atraviesa una etapa de transición administrativa y organización antes de su puesta en marcha formal.

El coordinador estatal de IMSS Bienestar en Tamaulipas, Marggid Rodríguez Avendaño, explicó que aunque ya se publicaron los decretos que integran este nuevo esquema, falta consolidar procesos clave como el registro y empadronamiento de beneficiarios, así como la definición de lineamientos para su operación completa. En el estado, se avanza en la credencialización, con más del 60% completado de una meta de más de un millón y medio de personas a incorporar.

Mientras no se consolide el sistema, las instituciones públicas de salud mantienen colaboraciones que permiten compartir recursos y equipamiento. Por ejemplo, hospitales con quirófanos disponibles apoyan a otras instituciones, y equipos especializados como resonadores magnéticos se usan en conjunto para optimizar atención. Sin embargo, todavía no se han establecido normas claras sobre la compensación económica entre las entidades que aportan recursos.

Según Rodríguez Avendaño, será necesario que existan lineamientos claros y una estructura organizada antes de considerar operativo un verdadero Sistema Universal de Salud en México. La coordinación actual es temporal y busca garantizar la continuidad en la prestación de servicios durante el proceso de integración.