La detección precoz del cáncer de mama sigue siendo clave para mejorar el pronóstico y reducir la mortalidad de esta enfermedad. En junio, el Servicio Extremeño de Salud (SES) convocó a más de 9.100 mujeres para someterse a mamografías como parte del programa público de cribado. Esta iniciativa combina revisiones en centros especializados con unidades móviles que visitan municipios pequeños, acercando así el acceso a pruebas diagnósticas a toda la población femenina de riesgo.

Las dos unidades móviles del SES atenderán a unas 3.800 usuarias durante las próximas semanas, recorriendo quince localidades de las provincias de Badajoz y Cáceres. El itinerario arrancó el primer día del mes en Guadiana y Valdeobispo, para luego continuar por otros pueblos como Pueblonuevo del Guadiana, Sagrajas, Guareña, Cristina, Carcaboso, Galisteo, Aldehuela de Jerte, Alagón del Río y Talaván, entre otros. Además, mujeres de localidades pequeñas sin unidad móvil cercana deberán desplazarse a alguna de estas localidades para realizarse la prueba.

La mayoría de las mamografías, cerca de 5.300, se realizarán en los centros de Atención Especializada del SES. Las áreas con más citas son Badajoz con 1.350 mujeres citadas y Cáceres con 1.100. Otros puntos importantes de atención incluyen Don Benito-Villanueva, Mérida, Almendralejo, Plasencia, Zafra, Navalmoral de la Mata, Talarrubias y Coria.

Este programa lleva activo en Extremadura desde 1998 y está dirigido principalmente a mujeres entre 47 y 69 años residentes en la región. También contempla una franja menor, de 40 a 46 años, para aquellas que tienen antecedentes familiares de cáncer de mama en primer grado.

La mamografía permite detectar lesiones en etapas iniciales, incluso antes de que el tumor sea palpable o genere síntomas, lo que favorece tratamientos más oportunos y menos agresivos. Por esta razón, el SES insiste en la importancia de acudir a la cita programada para asegurar una detección temprana y mejorar el abordaje clínico del cáncer de mama.