La aparición del primer caso confirmado de gusano barrenador en Texas encendió las alarmas en Chihuahua y el resto de la frontera norte de México. Ante esta situación, el coordinador parlamentario del PRI en el Congreso estatal urgió a las autoridades federales a implementar acciones inmediatas y coordinadas para evitar la propagación de esta plaga que pone en riesgo una actividad económica fundamental para la región.
El legislador advirtió que esta problemática trasciende fronteras y requiere respuestas firmes para preservar el estatus sanitario del ganado local, que hasta ahora ha mantenido libres de esta amenaza a sus hatos. El cierre prolongado de la frontera para la exportación de ganado mexicano hacia Estados Unidos ha provocado pérdidas significativas para productores, especialmente en Chihuahua.
En este marco, solicitó que el gobierno federal diseñe y ejecute una estrategia especial para los estados del norte limítrofes con Estados Unidos, que incluya la intensificación de vigilancia, inspección y mecanismos efectivos para el control sanitario.
Además, destacó la importancia de reforzar las medidas en la frontera sur de México, que representa el principal punto de ingreso potencial para la plaga, utilizando todos los recursos institucionales disponibles para evitar su llegada y dispersión en el territorio nacional.
El dirigente parlamentario reconoció el compromiso y la disciplina del sector ganadero chihuahuense, fundamental para mantener el estatus sanitario actual. Reiteró la necesidad de unir esfuerzos para proteger esta fuente de trabajo y evitar que una crisis externa afecte a quienes han cumplido con los protocolos establecidos.

