Extremadura ha dado un paso relevante al incorporar por primera vez la terapia de campos eléctricos alternos, conocida como Tumor Treating Fields, destinada a pacientes con glioblastoma, un tumor cerebral poco frecuente y agresivo. Esta técnica se sumará a los tratamientos habituales en los hospitales públicos de Badajoz, Cáceres, Mérida y Plasencia, beneficiando a los pacientes que cumplan con los criterios clínicos establecidos.

El Servicio Extremeño de Salud (SES) firmó un contrato para adquirir los dispositivos necesarios para aplicar esta terapia por un valor de 1,34 millones de euros. El método consiste en el uso de cuatro transductores adhesivos que, mediante un equipo portátil, emiten campos eléctricos de baja intensidad sobre el cuero cabelludo. Estos campos eléctricos alteran la división celular de las células tumorales, lo que favorece la eficacia del tratamiento convencional como la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia.

Esta innovación ya ha sido aplicada a un paciente en Badajoz y busca extenderse, bajo prescripción médica, a toda la comunidad autónoma para asegurar un acceso equitativo. Según datos proporcionados por la Junta de Extremadura, la incorporación de Tumor Treating Fields eleva la supervivencia media de los pacientes de 16 a casi 21 meses, además de incrementar la probabilidad de supervivencia a cinco años del 5% al 13%.

La gestión y coordinación de esta terapia quedará a cargo de la Subdirección de Atención Especializada de la Dirección General de Asistencia Sanitaria del SES, que se encargará de implementar el tratamiento en los cuatro hospitales seleccionados y garantizar la entrega de los transductores a los pacientes con diagnóstico reciente de glioblastoma.