Una familia de Altamira denunció que una niña de tres años con trastorno del espectro autista sufrió un trato discriminatorio por parte del personal de vigilancia de la Clínica 16 del IMSS en la colonia La Morita. El incidente ocurrió mientras la menor esperaba atención médica tras experimentar una crisis emocional relacionada con su condición.
La abuela de la niña relató que el personal de seguridad exigió controlar a la menor bajo la amenaza de expulsarlas de las instalaciones, sin considerar que la niña no tenía un berrinche, sino una crisis provocada por su autismo que requería comprensión y apoyo. La familia afirmó que un guardia identificado como Ambrosio incluso siguió a las personas hasta un segundo nivel del edificio y les tomó fotografías, acción que calificaron como intimidatoria.
Ante lo ocurrido, los familiares presentaron una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas y planean acudir a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para solicitar una investigación formal. Además, solicitaron al delegado del IMSS en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, la implementación de programas de capacitación para sensibilizar a su personal en el trato adecuado hacia personas con trastornos del espectro autista y otras discapacidades, con el fin de evitar que estos casos se repitan.
Durante el episodio, ninguna autoridad administrativa o la dirección de la clínica intervino para mediar o apoyar a la familia afectada, lo que generó mayor molestia e indefensión. Este caso pone en evidencia la necesidad de protocolos claros y formación en derechos humanos para el personal en contacto con pacientes vulnerables en centros de salud públicos.

