El consumo de tabaco no solo favorece la aparición de enfermedades oculares, sino que también acelera su progresión, especialmente en patologías que afectan la retina. Médicos especialistas advierten que las personas que fuman tienen entre dos y cinco veces más riesgo de sufrir daños severos en la visión vinculados a la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), una enfermedad degenerativa que compromete la zona central de la retina.

La DMAE es una de las principales causas de pérdida visual irreversible en adultos mayores. En países desarrollados, el tabaquismo es responsable de aproximadamente el 17% de los casos avanzados de esta enfermedad. El daño vascular que genera el tabaco reduce el flujo sanguíneo en tejidos muy sensibles, como la retina, lo cual contribuye a acelerar procesos degenerativos irreversibles.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, especialistas del grupo Miranza, referente en oftalmología en España y Portugal, destacaron que aunque la prevalencia del consumo de tabaco ha disminuido, el hábito continúa siendo un factor de riesgo clave no solo para enfermedades respiratorias y cardiovasculares, sino también para ciertas patologías visuales graves. En España, se estima que una cuarta parte de la población adulta fuma diariamente, lo que representa un problema relevante para la salud ocular pública.

Las especialistas en retina subrayan que fumar no solo desencadena la aparición de daños en la visión, sino que también acelera la progresión de estas enfermedades. En consulta, insisten en la importancia de dejar el tabaco para reducir la probabilidad de que la enfermedad avance y afecte severamente la calidad visual.

Además, el tabaquismo afecta diversas estructuras oculares, incrementando la vulnerabilidad a otros cuadros patológicos. Por tanto, eliminar este factor de riesgo es fundamental para preservar la salud visual, especialmente conforme avanza la edad y se incrementa la susceptibilidad a enfermedades degenerativas.