El ISSSTE alcanzó una transformación significativa en el sistema de salud y vivienda para los trabajadores mexicanos, con la puesta en marcha de casi 30 nuevos hospitales y la rehabilitación de 60 quirófanos en distintas regiones del país. Esta estrategia busca ampliar la capacidad quirúrgica y mejorar la disponibilidad de servicios médicos para miles de derechohabientes.

Además de estas mejoras en infraestructura, el organismo reportó un abasto de medicamentos del 97% a nivel nacional, lo que fortalece la atención y reduce las carencias en insumos básicos. En el marco del programa La Clínica es Nuestra, se destinó una inversión mayor a 369 millones de pesos en equipo médico y remodelaciones, con la mira puesta en 2027 para ofrecer consulta gratuita a cualquier ciudadano, independientemente de su afiliación.

En materia de vivienda, el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) retomó la construcción directa de inmuebles tras más de tres décadas de inactividad, con un plan ambicioso para edificar 100 mil casas en estados como Michoacán, Oaxaca y Puebla. Esta iniciativa forma parte de una estrategia nacional para facilitar el acceso a una vivienda digna.

Otro avance destacado es la eliminación de créditos de vivienda con deudas imposibles de saldar que afectaban a miles de trabajadores. Muchas personas que habían pagado más del doble de su préstamo están recibiendo condonaciones y descuentos significativos para sanear sus obligaciones. Este proceso busca aliviar la carga financiera que se acumuló durante décadas y recuperar la estabilidad económica de los beneficiarios en múltiples regiones.

Finalmente, el ISSSTE impulsó la nacionalización de ciertos servicios especializados, evitando la dependencia de proveedores externos y reduciendo costos para los derechohabientes. La incorporación de 2,050 camas hospitalarias nuevas fortalece la capacidad operativa del sistema de salud público, mientras se avanza hacia la unificación completa de los servicios médicos de urgencia y especialidad en el país.