La reciente proliferación de chapulines en varias zonas de Ciudad Juárez ha provocado preocupación, pero especialistas en biología aseguran que no se trata de una plaga ni representa peligro para la población. Estos insectos, identificados como “chapulín de alas pálidas”, son una especie nativa del desierto chihuahuense y forman parte del equilibrio natural del ecosistema local.
Un biólogo del Parque Central explicó que el aumento en el número de chapulines se debe a un pico reproductivo favorecido por condiciones climáticas atípicas, especialmente un invierno reciente con temperaturas más moderadas que permitieron una mayor supervivencia. Esta situación temporal responde a ciclos naturales vinculados a la humedad y temperatura ambiental.
Desde el punto de vista sanitario, se descarta que estos insectos representen un riesgo, ya que no pican, ni muerden, ni transmiten enfermedades que puedan afectar a humanos o animales. Las autoridades y expertos recomiendan evitar su eliminación indiscriminada para no alterar el equilibrio ecológico, pues los chapulines cumplen funciones importantes en la cadena biológica y su presencia disminuirá de forma natural conforme avance la temporada.

