El acompañamiento de los padres en la salud bucal infantil es decisivo para la formación de hábitos de autocuidado que perduran toda la vida, señaló la Secretaría de Salud estatal. Supervisar el cepillado dental, promover una alimentación baja en azúcares y fomentar revisiones odontológicas regulares son acciones cotidianas que refuerzan prácticas preventivas desde edades tempranas.

Además del impacto directo en los hijos, el cuidado de la salud de los propios padres afecta positivamente el ambiente familiar. Mantener hábitos preventivos y acudir a chequeos médicos establece un modelo responsable que incentiva a los niños a adoptar conductas saludables y a valorar la prevención como parte integral del bienestar.

Estas recomendaciones fueron realizadas en el marco del Día del Padre, ocasión en la que la Secretaría reconoció la labor de los padres que participan activamente en el desarrollo físico y emocional de sus hijos mediante la promoción de estilos de vida saludables. La dependencia enfatizó que el rol parental es fundamental como referente y guía para inculcar hábitos que fortalezcan la salud integral de las nuevas generaciones.

La Secretaría de Salud invitó a las familias a consultar los recursos y programas preventivos disponibles en su portal oficial, recordando la importancia de consolidar en el hogar una cultura orientada a la prevención y el autocuidado, especialmente en lo relativo a la salud bucal infantil.