Inglaterra enfrenta un incremento preocupante de diagnósticos de cáncer entre jóvenes de 20 a 49 años, con la obesidad como factor determinante. Investigadores del Instituto de Investigación del Cáncer y el Imperial College de Londres analizaron datos recopilados entre 2001 y 2019 e identificaron once tipos de cáncer en alza vinculados directamente al exceso de peso. El cáncer de colon, ovario, tiroides, riñón y páncreas figuran entre estos tipos oncológicos.
Lo significativo del hallazgo radica en que la obesidad resultó ser el único factor de riesgo conductual que creció durante el período estudiado. Otros indicadores como tabaquismo, consumo de alcohol, ingesta de carne roja e inactividad física se mantuvieron estables o incluso descendieron en la población inglesa. El sobrepeso se asoció con diez de los once tipos de cáncer identificados; el cáncer oral fue la única excepción sin vínculo demostrado.
Los investigadores subrayan el potencial preventivo de mantener un peso saludable: podría evitar cerca del 20% de los cánceres de intestino, el 35% de los de endometrio y el 27% de los de riñón. Sin embargo, advierten que la obesidad no explica completamente el fenómeno. La profesora Montserrat García-Closas, del Instituto de Investigación del Cáncer, señala que múltiples factores, incluyendo exposiciones durante la infancia, pueden estar contribuyendo al riesgo oncológico.
Los mecanismos biológicos detrás de esta relación incluyen alteraciones hormonales e inflamación crónica generadas por el exceso de peso. El aumento de insulina y estrógeno asociado al sobrepeso genera un entorno propicio para la proliferación de células malignas. Estos hallazgos coinciden con datos que muestran un récord de diagnósticos en el Reino Unido: más de 403.000 personas afectadas anualmente, equivalente a un diagnóstico cada 80 segundos.
Los expertos proponen medidas de salud pública como restricciones a la publicidad de alimentos ultraprocesados, informes obligatorios sobre contenido nutricional y objetivos para aumentar la venta de alimentos saludables. Facilitar el acceso a opciones nutritivas se considera esencial para reducir el riesgo oncológico. Michelle Mitchell, directora ejecutiva de Cáncer Research UK, advierte que la situación es compleja y demanda mayor investigación para identificar todos los factores involucrados en este aumento.

