Ante la emergencia causada por una serie de sismos que deterioraron gravemente la infraestructura en Venezuela, la comunidad migrante venezolana en Tijuana implementó una red de apoyo para atender la crisis desde México. Este grupo, distribuido en municipios de Baja California, usa plataformas digitales para monitorear la situación y coordinar asistencia hacia sus regiones de origen afectadas.
Los daños se profundizan por la precaria situación estructural que enfrenta Venezuela, donde cortes de energía y ausencia de agua potable dificultan la comunicación y la evaluación inmediata de la salud de familiares y conocidos. Aunque no todos los migrantes tienen familiares en las zonas más afectadas, el impacto se extiende a varias regiones que lidian con la falta de servicios básicos y la imposibilidad de brindar atención adecuada a la población.
Para responder, en Tijuana crearon un bloque solidario que busca conectar a venezolanos residentes en distintas ciudades mexicanas. Esta alianza tiene como objetivo centralizar donaciones y surtir medios de envío seguros que permitan superar trabas operativas y la escasez de recursos dentro del país suramericano. Ya se entablaron contactos con organizaciones afines en otras urbes para articular acciones conjuntas próximamente.
Hasta el momento, no hay reportes de familiares directos de venezolanos radicados en Tijuana afectados por los sismos, aunque entre la comunidad se mantiene una creciente preocupación por la extensión y las consecuencias del desastre natural.

