Una rápida respuesta de los cuerpos de emergencia evitó un desenlace grave para dos personas que enfrentaron dificultades mientras realizaban actividades en el mar de Playa Miramar. Las autoridades activaron el código amarillo y acudieron a la zona de escolleras para realizar las labores de rescate.
Entre los involucrados, una mujer de 52 años, nadadora de aguas profundas, experimentó complicaciones con su equipo de flotación, lo que le impidió regresar con seguridad a la superficie. Personal paramédico la atendió en el sitio, verificando que se encontraba consciente, orientada y con signos vitales estables, por lo que no requirió traslado hospitalario.
La segunda persona también fue evaluada en el lugar. Se confirmó que se encontraba en condiciones estables y sin necesidad de atención médica especializada. Gracias a la intervención oportuna de la Guardia Estatal y servicios de emergencia, la situación se resolvió sin mayores consecuencias.
Como parte del protocolo de seguridad, se suministró oxígeno a la mujer afectada y se mantuvo vigilancia constante de su estado. Tras el incidente, las autoridades emitieron recomendaciones para prevenir riesgos similares, especialmente en zonas turísticas donde la actividad acuática puede presentar peligros inesperados.

