A pocos días del inicio del Mundial de Fútbol en Estados Unidos, Canadá y México, el sarampión presenta brotes activos en algunas regiones, pero especialistas descartan que esto represente una preocupación importante durante el evento. La clave para este control ha sido el refuerzo sustancial en las campañas de vacunación y la vigilancia epidemiológica continua, que permiten contener la expansión de la enfermedad.

Un estudio reciente realizado por investigadores del Centro Universitario de Ciencias de la Salud aporta datos concretos sobre la dinámica del brote en México. Se detectó que una baja cobertura en la vacunación previas generó un vacío histórico de inmunidad, especialmente en personas jóvenes y adultas entre 20 y 49 años, grupo que concentró una gran proporción de los contagios. La cobertura nacional llegó a cifras tan bajas como el 50%, una de las razones centrales para el aumento acelerado de casos observados inicialmente.

En Jalisco, uno de los estados más afectados, se aplicaron más de 3 millones 200 mil dosis en un tiempo récord, lo que logró reducir drásticamente el número de casos semanales desde un pico de 735 en febrero a apenas siete casos hacia mayo. Este esfuerzo masivo en la vacunación ha sido decisivo para frenar la epidemia en esa entidad, evidenciando la eficacia de la respuesta sanitaria.

Esta investigación representa el primer análisis epidemiológico detallado sobre el comportamiento del sarampión en México desde que se reportó el primer caso en el país, en Chihuahua, a principios del año. Los resultados ya fueron publicados en una revista científica especializada, aportando datos valiosos para la gestión de futuros brotes.

La experiencia en Jalisco subraya la importancia de mantener altas tasas de vacunación y vigilancia activa para evitar la reintroducción y expansión de enfermedades prevenibles, sobre todo en eventos internacionales que movilizan un alto flujo de personas.