Un grupo de adultos mayores comenzó un taller dedicado a redescubrir el sentido de la vida y promover el bienestar emocional en el Centro Integral “Donde Descansa el Corazón”. Durante la primera sesión, 18 participantes compartieron historias, risas y reflexiones que marcaron el inicio de un proceso de autoconocimiento y apoyo comunitario.

Este programa consta de diez encuentros diseñados para fortalecer la estabilidad psicológica de los asistentes, reconocer su historia personal y alentarlos a encontrar motivación y propósito en esta etapa de su existencia. La respuesta fue inmediata y positiva, al punto que se decidió extender los tiempos de cada sesión para aprovechar mejor el espacio de diálogo y convivencia.

Además del impacto en quienes participaron, la dinámica del taller reflejó la importancia del acompañamiento familiar, ya que varios adultos mayores asistieron con sus hijos o hijas, quienes esperaron pacientemente durante el desarrollo de la actividad. Este gesto evidencia la necesidad social de brindar entornos donde los adultos mayores puedan sentirse valorados y escuchados.

Desde el centro reafirmaron su compromiso con la promoción de programas que fomenten la salud emocional entre la población mayor, resaltando que nunca es tarde para encontrar nuevas razones para sonreír y conectar con un entorno que les haga sentir como en casa.