En una clínica parisina del Sexto Distrito, un procedimiento estético revolucionario transforma el color de los ojos sin alterar el iris, el órgano que determina su tonalidad natural. La técnica, llamada queratopigmentación anular asistida por láser de femtosegundo (FLAAK), consiste en aplicar pigmentos minerales en la córnea mediante una incisión circular creada con láser.
El método fue desarrollado hace más de una década por el oftalmólogo francés Francis Ferrari, quien destaca que el cambio no implica modificar el iris, sino ocultar su color a través de un “teñido” que funciona similar a un lente de contacto permanente. En la práctica, el pigmento se inyecta en el espacio que se encuentra delante de la córnea, asegurando un efecto estético sin intervenir el tejido del iris.
Pacientes provenientes de distintas regiones, como Ayşegül Kolvert, quien viajó desde Grenoble con su hermano gemelo para someterse a la intervención, buscan cambiar tonos oscuros por verdes, azules o dorados. El catálogo de colores ofrecidos por la clínica incluye opciones como verde pistacho, azul Riviera, dorado miel y océano, que se aplican según la preferencia de cada persona.
La operación se realiza regularmente en un centro que funcionó antiguamente como fábrica de vitrales, un simbolismo que conecta con el trabajo artístico de la intervención. En menos de un día, los pacientes salen con el tono deseado, y la recuperación dura solo unas horas, lo que hace que la técnica sea atractiva para quienes buscan un cambio estético visible y seguro.
La difusión del tratamiento ha crecido principalmente gracias a las redes sociales, donde el doctor Ferrari recibe solicitudes y mensajes directos para consultas iniciales a través de videollamadas, facilitando así el acceso a esta opción cosmética innovadora. Más de 2,500 personas ya se han sometido a esta técnica desde sus inicios.

