Un profesor del Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñó un algoritmo llamado “Rigideces Base” que permite detectar daños estructurales ocultos en edificios dañados por sismos. Esta herramienta utiliza datos captados por acelerómetros para evaluar el estado interior de columnas y vigas que muchas veces no presentan fisuras visibles, pero que representan un riesgo latente para la seguridad.

El desarrollo de este algoritmo responde a la necesidad urgente de mejorar los métodos para determinar si un edificio requiere reforzamiento o debe ser demolido. Gracias a “Rigideces Base”, es posible identificar previamente deterioros que no se perciben a simple vista, reduciendo así tanto los riesgos humanos como los costos económicos asociados a decisiones erróneas en la gestión de estructuras afectadas por movimientos sísmicos.

Además, esta tecnología contribuye a optimizar los recursos en la vigilancia y mantenimiento de edificaciones, especialmente en zonas con alta actividad sísmica como México. La aplicación del algoritmo puede favorecer la prevención de tragedias al proveer datos precisos que orienten a arquitectos, ingenieros y autoridades en la toma de decisiones sobre seguridad estructural.

Este avance tecnológico se suma a otras iniciativas en el campo de la ciencia y la salud que buscan aprovechar la inteligencia artificial y la innovación para mejorar la calidad de vida y la protección civil en el país.