En una competencia internacional enfocada en desafíos de gestión del agua mediante computación cuántica, estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) alcanzaron posiciones destacadas al obtener el segundo y tercer lugar, mientras que el primer puesto correspondió a un equipo multidisciplinario de diversas universidades. El certamen, denominado “Hackathon LATAM 2026 Quantum Computing for Water Challenges”, reunió a participantes de México y otros países latinoamericanos, quienes desarrollaron algoritmos para resolver problemáticas reales de cuencas hídricas y presas fronterizas.
El desafío principal consistió en diseñar dos soluciones para cada reto planteado: una basada en métodos clásicos y otra en técnicas de computación cuántica. Los equipos abordaron tres problemáticas: el manejo de la cuenca Atoyac, la optimización semanal de liberaciones en la Presa Internacional Falcón y la detección y mitigación de fugas en redes hidrográficas.
El primer lugar lo obtuvo un grupo integrado por investigadores y alumnos de la BUAP, la Universidad Iberoamericana, Universidad Mundo Maya y UNAM, que propuso una solución innovadora para la cuenca Atoyac. Por su parte, el segundo lugar fue para estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Computación de la BUAP junto a investigadores del Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT-Zacatecas), quienes desarrollaron un algoritmo híbrido clásico-cuántico para optimizar la operación de la Presa Falcón. Finalmente, otro equipo con participación estudiantil de la BUAP se colocó en la tercera posición.
La competencia, organizada por el Open Quantum Institute (OQI) en coordinación con centros académicos y de investigación como el CICESE, la UNAM, Tecnológico de Monterrey y Universidad de Monterrey (UDEM), también contó con el apoyo técnico de la empresa QCentroid, que proporcionó acceso a plataformas de computación cuántica para los participantes.
Los ganadores recibirán apoyo para realizar estancias de investigación en instituciones como la Universidad de Kansas, la UNAM, Tecnológico de Monterrey y el CICESE, a fin de continuar desarrollando sus propuestas. Esta iniciativa global busca incentivar el uso de tecnologías emergentes en la solución de problemas ambientales y fomentar la colaboración entre jóvenes investigadores de distintas regiones.

