General Motors forma parte fundamental del equipo que crea Pegasus, el vehículo diseñado para la exploración en la Luna bajo el programa Artemis de la NASA. Este rover será utilizado por astronautas para desplazarse en el Polo Sur lunar, una zona con desafíos complejos como terrenos irregulares, bajos niveles de luz y temperaturas extremas que exigen sistemas altamente confiables.

La tecnología de GM, especialmente sus sistemas de baterías, está adaptada para soportar las condiciones extremas del ambiente lunar. La empresa asegura que la confiabilidad a largo plazo y la tolerancia a fallos serán prioritarias dado el entorno severo donde operará Pegasus. Este desarrollo se apoya en la amplia experiencia de GM en exploración espacial, que incluye la contribución con componentes clave para el rover lunar original de las misiones Apollo.

El proyecto Pegasus es desarrollado por Lunar Outpost en colaboración con General Motors, The Goodyear Tire & Rubber Company y Leidos. GM aporta no solo tecnología eléctrica avanzada, sino también conocimientos en suspensión, dirección y chasis, elementos que garantizan la movilidad segura sobre la superficie lunar.

El presidente de GM Defense destacó que adaptar la tecnología de electrificación terrestre a las condiciones lunares es un desafío técnico significativo, que implica certificar las baterías para uso espacial y garantizar su desempeño en terrenos y climas extremos. El lanzamiento y uso previsto de Pegasus están programados para 2028, marcando un avance clave en la movilidad humana fuera de la Tierra.