La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció un plan estratégico de seis meses con un presupuesto de 580 millones de dólares para enfrentar el brote actual de ébola en la República Democrática del Congo (RDC). Este programa busca fortalecer la respuesta sanitaria desde junio hasta noviembre, con un enfoque integral en coordinación, vigilancia, pruebas de laboratorio, control de infecciones, atención clínica y movilización comunitaria.
El brote, detectado oficialmente en mayo en el noreste de la RDC, está ligado a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, considerada poco común y que se cree circulaba de manera oculta antes del primer caso confirmado. Hasta ahora se han identificado 381 casos y 64 fallecimientos, cifras que superan los dos brotes previos de esta misma cepa reportados en 2007 y 2012.
Este plan no parte de cero, sino que se apoya en la experiencia acumulada durante brotes anteriores y otras emergencias sanitarias recientes, según explicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Para su ejecución, la OMS colabora estrechamente con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.
El responsable de la OMS destacó la importancia del compromiso político, la financiación continuada y la activa participación de las comunidades afectadas para controlar eficazmente el avance del virus. La estrategia también promueve un fortalecimiento de la infraestructura sanitaria local y campañas de prevención para evitar nuevas infecciones.

