La reciente movilización organizada por Morena en la capital de Chihuahua contra la gobernadora Maru Campos evidenció una asistencia considerablemente baja, según reportes locales y evidencias en redes sociales. La protesta, convocada para denunciar presuntas fallas en seguridad, corrupción y gestión gubernamental, no logró congregar a un número significativo de simpatizantes, lo que generó cuestionamientos sobre el respaldo actual del partido en la entidad.

La marcha recorrió varias calles del centro de la ciudad y contó con la participación de legisladores y líderes locales de Morena, además de grupos afines al partido. Sin embargo, las imágenes difundidas mostraron contingentes reducidos y espacios con escasa presencia de manifestantes, lo que provocó críticas y comparaciones con movilizaciones anteriores más concurridas, realizadas por otras organizaciones y partidos.

Durante la protesta, integrantes de Morena reiteraron acusaciones contra la administración de Maru Campos, enfocándose en deficiencias en seguridad pública, falta de combate efectivo a la corrupción y problemas en programas sociales estatales. Además, señalaron que la gestión panista no ha atendido adecuadamente problemáticas como la violencia, la crisis del agua y el desarrollo económico en Chihuahua.

Los organizadores enfatizaron que la marcha buscaba poner estos temas en la agenda pública y adelantaron que continuarán con actividades políticas en distintas regiones del estado en preparación para el próximo proceso electoral. Este contexto se enmarca en una creciente confrontación política entre gobiernos estatales de oposición, como Chihuahua, y la administración federal encabezada por Morena.

Algunos actores políticos y usuarios interpretaron la baja convocatoria como un indicador del desgaste político de Morena en esta entidad, donde Acción Nacional mantiene una fuerte influencia electoral. Críticos puntualizaron que el partido Morena enfrenta dificultades para movilizar a sus simpatizantes fuera de las entidades donde ostenta el poder gubernamental.

A pesar de estas críticas, líderes morenistas relativizaron el impacto de la baja participación y destacaron que la protesta logró visibilizar reclamos claves para sectores ciudadanos, asegurando que continuarán impulsando su agenda política en Chihuahua.