En Veracruz, un estado crucial para la supervivencia de cinco de las seis especies de tortugas marinas que habitan en México, se lanzó una iniciativa para minimizar las muertes accidentales de estos animales en redes de pesca comercial. La Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca comenzó la capacitación de más de mil quinientos pescadores en el uso de dispositivos que facilitan la liberación de tortugas atrapadas durante la captura de camarón.
Esta acción cobra especial importancia en un área costera que se ha consolidado como el principal refugio de anidación en el estado. En una franja de apenas quince kilómetros y medio en Vega de Alatorre y Nautla, se contabilizan cerca de diez mil nidos anuales de tortuga verde, cifra que posiciona esta zona entre las más significativas de la región del Golfo de México.
Además de la tortuga verde, las aguas alrededor de Veracruz también reciben a las especies laúd, caguama, carey y lora, todas protegidas bajo el marco normativo NOM-059-SEMARNAT-2010 por estar en peligro de extinción. La estrategia busca no solo preservar estas poblaciones mediante prácticas pesqueras sustentables, sino también enfatiza la reducción del uso de plásticos y el respeto a las áreas de anidación para garantizar la conservación del ecosistema marino.
El monitoreo constante del Centro Veracruzano de Investigación y Conservación de la Tortuga Marina sustenta estas acciones, que combinan esfuerzos ecológicos y económicos para que las actividades productivas en esta región no afecten la reproducción ni la migración de las tortugas. Así, se promueve un equilibrio entre la pesca local y la protección ambiental.

