Netflix destronó a Crunchyroll como la plataforma preferida para consumir anime en buena parte del mundo. Según el Anime Global White Paper 2026, un estudio basado en más de 15.000 encuestas realizadas en 15 países, la plataforma de streaming lidera en la mayoría de mercados analizados fuera de Japón y China, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Brasil, Francia e India.

El cambio no ocurrió porque Netflix tenga un catálogo de anime más amplio, sino por una razón más simple: posee una base de usuarios significativamente mayor interesada en contenido audiovisual diverso. Más de la mitad de los usuarios de Netflix consume anime dentro de la plataforma, lo que refleja cómo la animación japonesa se ha integrado al streaming generalista. Crunchyroll, aunque sigue siendo relevante para los fanáticos más dedicados, pasó a ocupar una posición secundaria en este nuevo escenario competitivo.

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El anime experimentó un crecimiento considerable entre 2020 y 2025 en los países analizados. Mercados como India y Corea del Sur aceleraron especialmente rápido su consumo. A nivel global, los géneros de acción y aventura mantienen la preferencia, una señal de que el anime evolucionó de un entretenimiento de nicho a una opción masiva.

La transformación refleja un cambio estructural en el mercado. El anime dejó de concentrarse en plataformas especializadas para distribuirse entre servicios de streaming convencionales. Crunchyroll ofrece especialización; Netflix ofrece alcance global combinado con producciones exclusivas, doblaje a múltiples idiomas y presencia dentro de un catálogo más extenso. En este nuevo contexto, la ventaja competitiva reside en la distribución, no en la cantidad de títulos disponibles.

En México, Netflix ya lideraba el mercado de streaming con entre 8.8 y 10 millones de suscriptores y una participación de mercado entre el 39% y el 50%. El crecimiento de Crunchyroll confirma que la demanda por anime es sólida y en expansión, pero ambas plataformas aprovechan el mismo fenómeno: el anime se convirtió en parte del consumo digital cotidiano, especialmente entre audiencias jóvenes.