Claudia Sheinbaum anunció el miércoles que aún evalúa su participación en la Cumbre Iberoamericana que se realizará el 4 y 5 de noviembre en Madrid. La mandataria recibió la invitación en persona del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, pero enfrenta un conflicto de calendario: el mismo mes está programada la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Shenzen, China, para el 18 y 19 de noviembre.
Sheinbaum explicó que debe elegir entre ambos eventos internacionales sin haber tomado una decisión definitiva. La reunión con Albares no figuraba en la agenda oficial, pero se produjo días después de que México y España mostraran señales de normalización en sus vínculos durante el encuentro entre Sánchez y Sheinbaum en Barcelona.
La presidenta contextualizó la invitación dentro de una relación bilateral que había experimentado tensiones. Recordó que el expresidente Andrés Manuel López Obrador solicitó por carta un perdón oficial a la Corona española por la conquista, gesto que derivó en una respuesta que consideró una campaña contra su gobierno y un agravio al pueblo de México. Sin embargo, destacó que posteriormente se realizaron exposiciones dedicadas a los pueblos originarios en territorio español como forma de reconocimiento, con amplia asistencia.
En ese marco, Sheinbaum valoró como un gesto de acercamiento que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey Felipe VI hayan reconocido abusos ocurridos durante la conquista. Ese cambio en el tono influyó en su participación en la cumbre progresista celebrada en Barcelona y en la recepción del canciller español durante una visita previa a México.

