La Dirección de Salud Municipal vinculó de manera directa la calidad del medio ambiente con la salud de las personas, insistiendo en que preservar y cuidar el entorno es fundamental para prevenir enfermedades y mejorar el bienestar general. Esta recomendación se dio en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, momento en que se enfatizó la importancia de acciones ciudadanas para conservar espacios limpios y reducir la contaminación.

La directora de Salud Municipal, Doctora Daphne Patricia Santana Fernández, explicó que la contaminación del aire, la acumulación inadecuada de residuos y la escasez de áreas verdes impactan la salud física y emocional, incrementando problemas respiratorios, alergias y enfermedades cardiovasculares, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con condiciones crónicas. Señaló que un ambiente deteriorado puede agravar estas afecciones, afectando la calidad de vida de las familias.

Para contrarrestar estas consecuencias, la funcionaria promovió el desarrollo de hábitos sencillos pero efectivos desde el hogar y la comunidad. Entre las recomendaciones están separar los residuos para su reciclaje, evitar arrojar basura en la vía pública, disminuir el consumo de plásticos de un solo uso y preservar el agua. Además, invitó a participar en actividades de limpieza y reforestación que fomenten espacios más saludables y seguros.

La Dirección de Salud Municipal reiteró su compromiso de impulsar una cultura preventiva que integre el cuidado ambiental como parte esencial del bienestar integral. Resaltó que un entorno saludable no solo beneficia la salud individual, sino que es clave para el desarrollo de comunidades sostenibles y vacunadas contra futuros riesgos.

En el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente, se llamó a la población a reflexionar sobre el impacto diario de sus acciones y a colaborar activamente en la protección de los recursos naturales para asegurar una mejor calidad de vida a las generaciones posteriores.