El servicio de internet satelital Starlink ya registra más de 40 mil conexiones activas en Bolivia, un avance que refleja una alta demanda en zonas rurales y de difícil acceso para las redes convencionales. Esta expansión acelerada ocurre bajo una licencia experimental vigente, mientras las autoridades trabajan para establecer un marco normativo definitivo.

La Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) otorgó a Starlink una licencia temporal de seis meses, destinada a evaluar aspectos técnicos, calidad del servicio y adaptación legal. La intención es que, tras este período, se defina una regulación que asegure condiciones equitativas y cumplimiento de estándares para todos los proveedores satelitales que operen en Bolivia.

El Ejecutivo nacional ha promovido la apertura del mercado satelital mediante el Decreto Supremo 5509, que facilita la entrada de operadores con constelaciones de satélites en órbita baja y media. Esta normativa de base técnica y legal busca aumentar la competencia y ampliar la cobertura en regiones tradicionalmente desatendidas por la infraestructura fija y móvil.

A medida que Starlink consolida su presencia, el regulador enfatiza la importancia de garantizar estándares rigurosos que incluyan parámetros de seguridad operativa, protección al usuario y mantenimiento de la calidad del servicio. Además, se procura evitar el dominio monopólico en el segmento, impulsando un entorno competitivo con múltiples actores.

La experiencia boliviana es seguida con atención por otros países, incluidos algunos europeos donde también se evalúan formas de compatibilizar el despliegue del internet satelital con regulaciones existentes y el ecosistema local de telecomunicaciones. Bolivia destaca por avanzar rápidamente en esta materia y servir como referente en estrategias de inclusión digital mediante tecnología satelital.