La Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de su Facultad de Zootecnia y Ecología, fomenta la elaboración de composta doméstica como una solución práctica para convertir los residuos orgánicos de los hogares en abono natural. Este fertilizante mejora la calidad del suelo y puede aplicarse en jardines, huertos y áreas verdes urbanas.
El proceso consiste en la descomposición natural de restos de frutas, verduras, hojas secas y otros desechos de jardinería. Se recomienda usar recipientes adecuados con ventilación y drenaje, combinar materiales verdes y marrones, mantener una humedad constante y revolver regularmente para favorecer la aireación y acelerar la descomposición.
Según un estudio de la misma universidad, casi la mitad de los residuos sólidos generados diariamente por habitante en Chihuahua son de tipo orgánico, lo que evidencia el potencial para transformar estos materiales y disminuir la cantidad de basura que llega a vertederos. La composta ayuda además a reducir emisiones de gases de efecto invernadero, sobre todo metano, y sustituye la necesidad de fertilizantes químicos.
Además de sus beneficios ambientales, el compostaje contribuye al desarrollo de la agricultura urbana al mejorar la fertilidad del suelo, permitiendo el cultivo de alimentos, plantas ornamentales y medicinales. Este método promueve un modelo de economía circular donde los residuos se reaprovechan, cerrando el ciclo de consumo y producción en el entorno doméstico.
El responsable del proyecto en la Facultad de Zootecnia y Ecología destacó la importancia de implementar este tipo de acciones sencillas en el hogar para avanzar hacia comunidades más sostenibles y resilientes ante los retos ambientales actuales.

