Volodymyr Zelenskyy anunció que sus equipos de inteligencia detectaron movimientos militares en la frontera norte con Bielorrusia. El presidente ucraniano realizó el anuncio el 1 de mayo en un mensaje de video, sin especificar detalles tácticos de la operación. "Estamos registrando todo cuidadosamente, controlando todo y, si es necesario, reaccionaremos", expresó Zelenskyy. La detección de esta actividad revivió las preocupaciones en Kiev sobre una potencial amenaza militar adicional en la guerra contra Rusia.
Zelenskyy señaló que Moscú busca involucrar a Bielorrusia en el conflicto para compensar la falta de tropas en su propio ejército. El presidente enfatizó que "Ucrania está lista para defender a su pueblo y su soberanía" y lanzó una advertencia dirigida a "todos a los que están intentando involucrar en cualquier actividad agresiva contra Ucrania".
Ante los indicios de riesgo, las Fuerzas Armadas de Ucrania implementaron contramedidas tácticas el 28 de abril. Construyeron una línea defensiva estructurada en capas que se extiende desde el embalse de Kiev hasta Sumy, alcanzando 100 kilómetros de profundidad. Informes previos de mediados de abril ya habían detectado construcción de carreteras hacia territorio ucraniano y despliegue de posiciones de artillería en la frontera bielorrusa.
Andrii Kovalenko, jefe del Centro para Contrarrestar la Desinformación de Ucrania, intentó moderar la tensión al señalar en Telegram que monitorean la frontera estrechamente. Kovalenko estimó que "como máximo, son posibles provocaciones menores" y advirtió que estas acciones "le costarán más caro a la parte bielorrusa".
Aunque Bielorrusia no ha combatido directamente desde la invasión de febrero de 2022, su territorio funcionó como base para el asalto inicial y opera hoy como pasillo abierto para ataques con drones y misiles, obligando a Ucrania a mantener tropas y defensas antiaéreas desplegadas en el norte. Zelenskyy confirmó que el gobierno prepara nuevas sanciones económicas contra Bielorrusia. Por su parte, el comité fronterizo bielorruso negó provocar a Ucrania y acusó a Kiev de ejecutar aproximadamente 60 provocaciones en 2025, incluyendo incursiones no autorizadas con drones.

