La selección alemana comenzó su campeonato con una victoria dominante ante Curazao, equipo debutante en Copas del Mundo. El marcador final fue un contundente 7-1 que reflejó la superioridad de los europeos, aunque el equipo caribeño logró anotar su primer gol histórico en un Mundial durante el partido por el Grupo E.

Curazao sorprendió al empatar temporalmente gracias a un gol de Livano Comenencia, que se coló entre varios defensores para desatar la celebración de sus aficionados. Este momento marcó un instante de euforia para el debutante, pero a partir de allí Alemania retomó el control absoluto del juego. La ventaja alemana llegó primero con un cabezazo de Nico Schlotterbeck tras un córner ejecutado por Nathaniel Brown.

El delantero Kai Havertz fue figura clave al convertir un penal sancionado tras una infracción de un defensor rival y luego cerrar la goleada con su segundo gol en el partido. La ofensiva alemana no dio respiro y siguió aumentando la diferencia con tantos de Jamal Musiala, quien abrió el segundo tiempo con un disparo cruzado, Nathaniel Brown y Deniz Undav, quienes estiraron la ventaja a seis goles.

El entrenador Julian Nagelsmann destacó la importancia de esta victoria para recuperar la confianza del equipo, que llegó al torneo tras dos eliminaciones prematuras en las fases de grupos de las últimas dos ediciones. Según el técnico, era necesario mostrar un rendimiento sólido que pudiera reforzar la fe tanto de los jugadores como de los hinchas.

Finalmente, con casi todo cerrado, Havertz firmó su doblete cerca del cierre del encuentro para cerrar la goleada. Mientras Alemania exhibió un fútbol contundente y efectivo, el gol de Curazao representó un logro significativo para la pequeña selección isleña, que pudo celebrar su primer tanto mundialista en un escenario de gran magnitud.