El Estadio Azteca vivió una verdadera fiesta colombiana durante el estreno de la Selección en la Copa del Mundo 2026, donde la afición pintó de amarillo las gradas y contagió de energía a sus jugadores. Colombia se impuso 3-1 ante Uzbekistán, aprovechando la localía simbólica para recuperar protagonismo mundialista tras ocho años sin participar.

El partido fue un desafío por la presión del escenario y el planteamiento defensivo de Uzbekistán, que intentó cerrar espacios para frenar a los cafeteros. Sin embargo, Colombia controló el balón y mantuvo la paciencia para generar peligro. Luis Díaz se destacó como la figura clave del encuentro: primero con un disparo al poste y luego asistiendo para el primer gol, cuando a diez minutos del descanso encontró a Daniel Muñoz desmarcado por la banda, quien definió con sutileza ante el arquero.

La respuesta uzbeka llegó en la segunda mitad y fue rápida. Abbosbek Fayzullaev logró empatar con un remate tras una serie de rebotes que sorprendió al portero Camilo Vargas. Este gol, el primero del país asiático en la historia de los Mundiales, encendió a los seguidores uzbecos que se hicieron notar en una parte de las tribunas con tambores y trompetas.

A pesar del empate momentáneo, el partido volvió a inclinarse hacia Colombia gracias a otra aparición decisiva de Luis Díaz, quien recuperó la ventaja con un remate dentro del área tras una rápida jugada comandada por Gustavo Puerta. La tranquilidad para los cafeteros llegó ya en los minutos finales, cuando Jáminton Campaz anotó de cabeza tras un preciso centro generado desde la banda por "Cucho" Hernández, quien ganó la pelota y asistió con precisión.

Con este resultado, Colombia se posiciona como líder invicto del Grupo K tras el traspié de uno de sus rivales, consolidando un comienzo positivo en una competición que ya presenta múltiples sorpresas.