En el Estadio de Guadalajara, una de las sedes más modernas del Mundial 2026, Corea del Sur logró una victoria crucial al remontar y vencer 2-1 a República Checa, que regresaba a una Copa del Mundo tras dos décadas. Este triunfo representa un buen inicio para los asiáticos en su grupo, justo antes de su enfrentamiento con México en ese mismo escenario.
El partido comenzó con un susto para Corea del Sur, cuando República Checa abrió el marcador a los 59 minutos con un cabezazo de Ladislav Krejci, jugador del Wolverhampton en Inglaterra que consiguió sorprender a la defensa coreana. Sin embargo, la reacción del equipo asiático fue rápida y efectiva. Hwang In-beom, mediocampista del Feyenoord, igualó el marcador poco después con una jugada individual que culminó en gol y luego asistió en una acción clave para el tanto decisivo.
A los 80 minutos, Oh Hyeon-gyu, delantero del Beşiktaş turco, anotó con un disparo a bocajarro tras un pase preciso de Hwang, asegurando la victoria 2-1 para Corea. Este resultado consolida la idea de Corea del Sur como un equipo en ascenso, aunque el desafío para avanzar en un Mundial ampliado a 48 selecciones sigue siendo exigente.
Corea del Sur llega a este torneo con una generación respaldada por experiencia europea: trece jugadores militan en clubes del continente, incluyendo a su estrella Son Heung-min, figura del Tottenham Hotspur en la Premier League inglesa. Esta estrategia de desarrollo y exportación de talentos, iniciada tras su destacado cuarto lugar en el Mundial 2002, refleja un esfuerzo sostenido para convertir al fútbol en una industria competitiva dentro del país.
El siguiente desafío para el equipo asiático será enfrentarse a México, anfitrión del grupo, en el estadio de Guadalajara. El partido promete ser decisivo para la clasificación y para medir el nivel real de Corea en esta Copa del Mundo, que mantiene la expectativa sobre un conjunto cuyo potencial sigue en construcción, pese a su desarrollo en otros ámbitos culturales y económicos.

