El futuro de Gabriel Fernández en Cruz Azul está en la cuerda floja. La directiva ha establecido un ultimátum claro: si el delantero uruguayo no renueva su contrato antes de que concluya el semestre, se le dará salida inmediata al club. Su contrato vence a finales de diciembre y, dada la situación económica y deportiva, los dirigentes buscan evitar perderlo sin una compensación.
El principal motivo detrás de esta decisión es económico. Mantener a 'El Toro' hasta diciembre implica que probablemente se iría como jugador libre, lo que dejaría a Cruz Azul sin ingreso alguno por su transferencia. Actualmente, la directiva aspira a recibir al menos uno o dos millones de dólares por su salida anticipada, una cifra que, aunque lejos de los cerca de 11 millones que se pagaron originalmente, sería aceptable considerando sus 32 años y el final inminente de su vínculo.
En el plano deportivo, la incertidumbre crece. Nicolás Ibáñez se encuentra en proceso de recuperación y Mateo Levy no ha logrado consolidarse como reemplazo confiable. Por eso, el entrenador Joel Huiqui ha puesto su confianza en Christian Ebere, un jugador que naturalmente rinde como extremo, para ocupar la zona delantera, mientras se define el futuro de Fernández.
Sin embargo, la participación de Gabriel Fernández en los próximos partidos no está garantizada. Según el periodista Adrián Esparza, que compartió estos detalles en el podcast Nación Azul, el cuerpo técnico podría contar con 'El Toro' para enfrentamientos clave, pero con precaución, dada su condición física y las circunstancias contractuales.
Este escenario se agrava en vísperas del partido decisivo de cuartos de final del Clausura 2026, donde Cruz Azul se enfrentará a Atlas en el Estadio Banorte. La victoria es clave para avanzar en la liguilla, y el equipo aún no tiene claridad sobre la disponibilidad del uruguayo para ese encuentro.

