Tigres llega a la serie de cuartos de final contra Chivas con un significativo desgaste acumulado. La escuadra felina ha jugado 24 partidos en 107 días, desde el 11 de enero hasta el 28 de abril, mientras que Guadalajara disputó apenas 17 encuentros en 105 días en el mismo período. La diferencia radica en que los Tigres compiten en dos torneos —Liga MX y Concachampions— mientras que Chivas solo juega el torneo local.
El impacto de la doble competencia se hace evidente en el ritmo de partidos. En abril, mes previo al enfrentamiento de cuartos de final, Tigres jugó ocho duelos en 25 días, lo que representó un partido cada tres días. En contraste, Chivas disputó cinco encuentros en 20 días, logrando un promedio de uno cada cuatro días. Esta diferencia en la intensidad del calendario sugiere que los felinos enfrentan un mayor estrés físico acumulado.
El tiempo de descanso previo al duelo también juega un rol importante. Chivas descansó siete días antes del encuentro de mañana en el estadio Universitario, tras empatar sin goles contra Tijuana el sábado anterior en la fecha 17 de Liga MX. Tigres, por su parte, tuvo menor tiempo para recuperarse, ya que su último partido fue el martes pasado ante Nashville en la semifinal de ida de Concachampions.
Aunque Chivas perderá jugadores importantes que se ausentarán para la Selección Mexicana por la Copa del Mundo durante la Liguilla, Tigres iniciará la serie con más kilómetros recorridos en las piernas de sus futbolistas producto de la doble competencia del semestre.

