Un equipo de científicos españoles identificó un fallo específico en el interior de las células nerviosas que podría explicar parte del daño causado por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). El hallazgo, publicado en la revista Neuropathologica Communications, apunta a un sistema de limpieza celular que no funciona correctamente en esta enfermedad neurodegenerativa.
La ELA es una patología que provoca deterioro progresivo del sistema nervioso y afecta la capacidad de movimiento. Según la Organización Mundial de la Salud, su prevalencia se ubica entre 3 y 8 casos por cada 100.000 habitantes. En la mayoría de los pacientes, la enfermedad avanza rápidamente y no existe tratamiento capaz de frenar su progresión.
El mecanismo defectuoso identificado es la autofagia mediada por chaperonas, un sistema que funciona como control de calidad dentro de las células. Este proceso identifica y elimina de forma selectiva las proteínas dañadas que podrían generar problemas. Es especialmente importante en las neuronas motoras, las células responsables de enviar órdenes del cerebro a los músculos para realizar acciones como caminar, hablar o respirar.
En la ELA, más del 90% de los pacientes presentan acumulación anormal de una proteína llamada TDP-43, que forma agregados perjudiciales. Sin embargo, no estaba claro por qué se produce esta acumulación ni qué mecanismos fallan para evitarla. Los investigadores comprobaron que el sistema de autofagia mediada por chaperonas está disminuido en las neuronas de personas con ELA, lo que permite que las proteínas defectuosas se acumulen.
El estudio, liderado por investigadores del Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández de Elche, se basó en el análisis directo de tejido humano. Los científicos compararon muestras de médula espinal de personas con ELA y de individuos sin la enfermedad, utilizando técnicas avanzadas como inmunohistoquímica e inmunofluorescencia para visualizar proteínas dentro de las células. Se enfocaron en la proteína LAMP2A, indicador de la actividad del sistema de limpieza celular. En neuronas sanas, los niveles de LAMP2A eran elevados, mientras que en pacientes con ELA estaban significativamente reducidos.
El estudio mostró que las neuronas motoras dependen especialmente de este sistema para sobrevivir. Cuando la actividad del mecanismo de limpieza disminuye, estas células son las primeras en verse afectadas, lo que coincide con los síntomas iniciales de la ELA: debilidad muscular y pérdida progresiva de la movilidad.
Si la disminución de este sistema contribuye al avance de la enfermedad, estimularlo podría convertirse en una estrategia terapéutica. La idea sería reactivar el mecanismo de limpieza celular para ayudar a las neuronas a eliminar proteínas dañinas antes de que causen daño irreversible. Aunque esta línea de trabajo aún se encuentra en etapas iniciales, abre una posibilidad concreta en un campo donde las opciones terapéuticas son limitadas. El análisis directo de tejido humano permite observar el fenómeno tal como ocurre en la enfermedad real, lo que aumenta la validez de las conclusiones.

