Jubilados de confianza de la Comisión Federal de Electricidad se manifestaron este jueves en las oficinas centrales de la paraestatal ubicadas en Calzada San Felipe, Oaxaca, para rechazar la reforma al artículo 127 constitucional que entró en vigor el pasado 10 de abril. Los manifestantes sostienen que la medida viola sus derechos humanos y laborales adquiridos.
Los trabajadores retirados argumentan que prestaciones como antigüedad, vacaciones devengadas, prima vacacional e indemnizaciones fueron generadas bajo leyes anteriores y no pueden ser eliminadas retroactivamente. Insisten en que sus jubilaciones deben respetarse como derechos fundamentales que fueron otorgados por el Gobierno Federal y la CFE durante su desempeño laboral.
Aunque reconocen que algunos servidores públicos pudieron haber abusado de sus cargos, los jubilados enfatizan que ellos trabajaron para garantizar que las familias oaxaqueñas tuvieran acceso a electricidad. Exigen al Congreso de la Unión una revisión detallada del tope de pensiones establecido en la reforma.
El impacto será significativo. En Oaxaca, al menos 200 trabajadores jubilados resultarían afectados, mientras que a nivel nacional serían más de 53 mil quienes verían reducidos sus ingresos por jubilación. La reforma establece un techo máximo de 70 mil pesos mensuales en pensiones, equivalente a la mitad del salario que percibe la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo.
Según legisladores federales, la reforma fue diseñada para eliminar privilegios de altos funcionarios de confianza que trabajaron en organismos como el Banco de México, Pemex y la CFE, que recibían pensiones superiores a las percepciones del titular del Ejecutivo Federal.

