La mejora nacional en los ingresos laborales no ha alcanzado al sur de México, donde estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero persisten con altos niveles de pobreza laboral. En estas regiones, el salario promedio de los trabajadores se ubica muy por debajo de la media nacional, impidiendo que las familias cubran sus necesidades básicas alimentarias.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que el indicador de pobreza laboral a nivel nacional se redujo a poco más del 30% durante el primer trimestre de 2026, con mejoras tanto en zonas urbanas como rurales. Esta bajada se atribuye al aumento del ingreso real per cápita, que creció un 7.4%. Sin embargo, las condiciones laborales en el sur y algunas áreas del centro permanecen estancadas, con ingresos mensuales promedio cercanos a los 5,700 pesos, bastante bajo frente a los 8,110 pesos que representa la media nacional.

En el ámbito rural, aunque la pobreza laboral disminuyó al 44.2%, casi la mitad de los trabajadores aún no ganan lo suficiente para asegurar una alimentación adecuada. Por su parte, en las zonas urbanas la tasa bajó al 26.9%, favorecida por sectores como el comercio fronterizo, el turismo y una mayor oferta de empleos formales con prestaciones. Estas circunstancias han generado una marcada desigualdad regional que deja rezagadas principalmente las economías del sur.

Entre las diez entidades con mayores dificultades en materia de pobreza laboral también figuran Veracruz, Zacatecas, Tlaxcala, Puebla, Morelos, Campeche y Yucatán. La persistencia de salarios bajos y un pobre dinamismo económico en estas zonas impiden superar el ciclo de precariedad, incluso con empleo formal o informal.

En contraste, los estados con mejores indicadores laborales son Baja California Sur y Baja California, con tasas significativamente menores de pobreza laboral, seguidos por Colima, Quintana Roo, Nayarit, Nuevo León, Querétaro y la Ciudad de México. Estas regiones destacan por economías diversificadas basadas en servicios y manufactura avanzada, lo que se traduce en mayores oportunidades laborales y mejores ingresos.