Marruecos trabaja intensamente en la construcción de un estadio con capacidad para más de 115.000 espectadores, con el objetivo de ser sede de la final del Mundial 2030. Este proyecto monumental, impulsado por el rey Mohamed VI, cuenta con miles de obreros activos diariamente y refleja la apuesta africana para ser protagonista en la edición centenaria del torneo.
La candidatura para ese Mundial incluirá por primera vez a tres continentes y Marruecos llegó a sumarse después de que España y Portugal encabezaran inicialmente la postulación. Aunque ambos países europeos cuentan con estadios emblemáticos como el Santiago Bernabéu y el Camp Nou, la federación española teme que eso no garantice la sede de la final, dado el respaldo que Marruecos habría logrado dentro del Consejo General de FIFA.
Según fuentes de medios españoles, Marruecos habría obtenido un apoyo significativo gracias a su potencial económico y a la magnitud de las obras que lleva adelante, muy bien recibidas en la sede de la FIFA en Zúrich. Este interés se da en un marco donde la candidatura original intentó incluir a Ucrania tras el conflicto armado, pero finalmente el conjunto africano ganó fuerza política y técnica para posicionarse como un destino clave.
Mientras España considera que preveía asegurar partidos importantes, especialmente la final, con sus infraestructuras modernas, el avance marroquí genera incertidumbre. La preferencia del presidente de FIFA, Gianni Infantino, por una final en África podría desequilibrar la balanza, truncando la posibilidad española después de décadas de no ser sede finalista desde el Mundial de 1982.
Por otra parte, la planificación de futuros Mundiales ya toma escenario: Arabia Saudita será anfitrión en 2034, y la FIFA abrirá pronto el proceso para candidaturas de 2038. Se especula que países de Norteamérica, China y Australia buscarán ser sedes, reflejando un interés global creciente, mientras que la edición de 2030 mantiene un carácter especial por conmemorar el centenario del torneo, lo que explica la excepción de incluir múltiples continentes en la organización.

