La selección iraní de fútbol confirmó su intención de participar en la Copa Mundial 2026, pero bajo diez condiciones que la federación iraní considera indispensables para proteger sus derechos, seguridad y símbolos nacionales durante el torneo. Entre estas exigencias destacan facilidades para la entrega de visados, medidas de seguridad en los desplazamientos y el respeto a su himno y bandera.

Mehdi Taj, presidente de la federación iraní de fútbol, explicó que requiere que todos los jugadores, cuerpo técnico y personal acompañante reciban sus visados sin complicaciones, sin importar antecedentes como el servicio militar en la Guardia Revolucionaria Islámica, un punto sensible que afectó en el pasado la entrada de delegados iraníes a congresos de la FIFA. Esta solicitud responde a un incidente previo en Canadá donde a un dirigente federativo se le negó la entrada por supuestas vinculaciones con dicho cuerpo militar.

Además, la federación exige una protección reforzada en aeropuertos, hoteles y rutas hacia los estadios, así como prioridad para la movilidad del equipo en cada sede del Mundial. También pide garantías para el trato respetuoso de su personal durante la estancia, y el permiso para mostrar la bandera iraní y reproducir su himno nacional en todos los eventos oficiales relacionados con el torneo.

Entre las solicitudes figura también que la FIFA impida que en las ruedas de prensa se formulen preguntas relativas a conflictos bélicos, con el fin de desviar la atención exclusivamente hacia el ámbito deportivo y evitar tensiones políticas durante el evento.

Irán disputará sus tres partidos de grupo en territorio estadounidense, enfrentándose a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, y cerrando la fase contra Egipto en Seattle. La selección instalará su cuartel general en Tucson, Arizona, desde donde planificará sus despliegues dentro del torneo.