La preservación de la Sierra de la Laguna se convirtió en tema urgente luego de detectarse movimientos sospechosos de materiales de construcción en zonas protegidas. La activista Elizabeth Álvarez Rosas hizo un llamado para que la ciudadanía participe en una megamarcha que partirá desde el Parque Morelos hacia la explanada del Palacio de Gobierno, en la capital de Baja California Sur, con el fin de exigir medidas concretas contra el avance de megaproyectos inmobiliarios de lujo en esa región.
Los habitantes de las comunidades aledañas, especialmente de San Dionisio, alertaron sobre la llegada constante de estructuras metálicas transportadas por helicópteros, actividad vigilada a través de drones y vigilancia comunitaria. Esta situación apunta a la empresa Frondoso de Los Cabos como posible responsable de un proyecto que pone en riesgo el ecosistema de pino-encino y la fuente hídrica que abastece a las principales ciudades del estado, La Paz y Los Cabos.
Además de esta alerta, la comunidad recuerda que años atrás ya se había denunciado la intención de construir un laboratorio dentro de la reserva natural, evidenciando así el interés empresarial en modificar un área que es clave para la biodiversidad y la regulación ambiental de la zona. A pesar de existir una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), las autoridades aún no han frenado el traslado de materiales ni los vuelos de helicópteros que contribuyen a la afectación.
La movilización del jueves busca no solo llamar a la transparencia sobre estos proyectos, sino también reclamar la expropiación definitiva de la Sierra de la Laguna para garantizar su conservación a largo plazo. La defensa del recurso hídrico y la biodiversidad local son argumentos centrales para la comunidad, que sostiene que proteger esta área es asegurar la vida para las generaciones futuras.
La Sierra de la Laguna es el único bosque de pino-encino en la región y su biodiversidad es considerada un patrimonio natural invaluable. Por ello, la convocatoria une a familias, colectivos y activistas bajo la consigna de proteger un área que actualmente está en riesgo por la falta de acciones preventivas y reguladoras efectivas.

