Jesús Galván tomó las riendas del Recreativo con la intención de imprimir un sello claro: intensidad, valentía y compromiso absoluto en cada partido. El técnico sevillano, recordado por su entrega como jugador, apuesta a que estos valores conquisten nuevamente a la afición albiazul durante la próxima temporada.

Aunque contaba con propuestas de categorías superiores y estaba sopesando opciones en la Primera RFEF, Galván se decidió por un proyecto que le entusiasma y donde confía en desplegar su potencial. El director deportivo, junto con el apoyo de colaboradores claves, logró convencerlo para que se uniera al club onubense. Firmó por una temporada con opción a un año más según se cumplan ciertos objetivos.

Galván conformó un equipo técnico cercano y confiable que incluye entrenador asistente, preparador físico y analista, con posibilidad de sumar a más profesionales para potenciar el trabajo. La planificación apunta a construir una plantilla multifuncional que permita afrontar distintos escenarios, ya que el entrenador conoce bien la variabilidad que plantea la categoría y las condiciones de cada estadio.

El estratega señaló que el Recreativo debe ser un equipo «atrevido y equilibrado en ataque y defensa», que imponga su ritmo y ejerza una presión alta para dificultar la salida de los rivales. En especial, pretende que el equipo sea dominante cuando juegue en casa, generando incomodidad en el adversario y recuperando rápido el balón. No obstante, reconoció la necesidad de adaptarse fuera de casa según las dimensiones y superficie de cada campo de juego.

Respecto al mercado de fichajes, Galván mostró tranquilidad ante el ritmo lento y sostuvo que aún hay tiempo para cerrar incorporaciones. La intención es armar una plantilla sólida y competitiva, con perfiles variados que ofrezcan alternativas estratégicas para afrontar la complejidad del campeonato.