Máxime Paredes fue convocado por la Selección Mexicana Sub-17 bajo la dirección de Andrés Lillini, en un movimiento que refleja el trabajo de la Federación Mexicana de Futbol por detectar y retener talentos de doble nacionalidad formados en el futbol europeo. El volante francés-mexicano, que milita en las divisiones inferiores del Rennes, rechazó la opción de ser elegible para la Selección de Francia y optó por comprometerse con el Tri.
Paredes se ha consolidado como una pieza importante en las fuerzas básicas del club francés. El mediocampista creativo ya cuenta con el brazalete de capitán del equipo Sub-17 de la institución, un reconocimiento que habla de su liderazgo y capacidad dentro del campo. Su trayectoria no ha sido lineal: estuvo más de un año alejado de las canchas por una seria lesión, pero logró recuperarse y volver a estar disponible para el futbol competitivo.
La incorporación de Paredes forma parte de una estrategia más amplia de la FMF hacia el futuro. En la misma convocatoria de Lillini figuran otros jugadores con formación en Europa como Sebastián Mattei, proveniente de la AS Roma, y Ricardo Schelble, del Freiburg. Esta línea de trabajo busca asegurar el compromiso temprano de jóvenes valores con potencial internacional que, siendo elegibles para otras selecciones, opten por representar a México.

