Stan Wawrinka vivió su última aparición en Roland Garros tras perder en la primera ronda frente al joven Jesper de Jong. A sus 41 años, el suizo cerró un capítulo emblemático en uno de los torneos más prestigiosos del tenis, con un recorrido que comenzó hace 21 años y que incluye un título en 2015 y una final en 2017.
El partido, disputado bajo un intenso calor de 33 grados en París, terminó 6-3, 3-6, 6-3 y 6-4 para el neerlandés, quien celebró con un golpe ganador y alentó al público a ovacionar a Wawrinka. El suizo recibió ese apoyo con emoción visible, regalando sonrisas, gestos de agradecimiento y momentos para que los aficionados realizaran la ola en la pista “Simonne-Mathieu”.
Wawrinka recordó que fue su pasión por Roland Garros lo que lo motivó a convertirse en tenista profesional y admitió la dificultad de despedirse, aunque aún le quedan por disputar Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos antes de retirarse al final de la temporada. Su carrera está marcada por victorias memorables sobre leyendas del tenis como Roger Federer, Novak Djokovic, Rafael Nadal y Andy Murray en grandes torneos.
En 2015, el suizo alcanzó la cima de su carrera al obtener el título de Roland Garros, destacando tanto por su juego como por su estilo, incluyendo un icónico par de pantalones cortos rosados a cuadros. A lo largo de su trayectoria, se caracterizó por un revés potente y una enorme resistencia física, atributos que le permitieron conquistar tres títulos de Grand Slam en total.
Su despedida en París contó con un espontáneo cartel que decía „Stan the Man“, y otro que afirmaba „Stan still the Man“, reflejando el cariño del público hacia un jugador que siempre luchó con entrega.
Además, esta última edición de Roland Garros evidenció la dominancia de otras figuras como Iga Swiatek, quien superó sin dificultades su primer encuentro del torneo, dejando claro que la competencia sigue renovándose tras la era de Wawrinka.

