El Villarreal certificó este sábado su segunda presencia consecutiva en la Liga de Campeones, un logro histórico que nunca antes había conseguido. Los de Marcelino García Toral aplastaron al Levante con un contundente 5-1 en el derbi de la Comunitat Valenciana, consolidando así su gran objetivo de la temporada y dejando en serios apuros las opciones de permanencia del rival.
El equipo castellonense entró decidido a cerrar su clasificación sin esperar a nadie. Aunque solo necesitaba un punto, fue a por los tres desde el inicio. Gerard Moreno tuvo los primeros avisos, con un disparo de rosca que se marchó desviado, y Comesaña estrello una pelota en el larguero levantinista. El Levante, impreciso en la salida, se vio obligado a replegarse en defensa para contener el dominio abrumador del rival.
Georges Mikautadze fue el elemento diferencial en ataque. El delantero rondó el gol en dos ocasiones antes de abrir el marcador en una jugada confusa: un balón largo a espaldas de la defensa llegó a Matías Moreno, cuya cesión imprecisa a Ryan aprovechó Mikautadze para cruzar sin dificultad a la red.
El Levante sufrió un duro revés con la lesión de Carlos Álvarez en el ecuador del primer tiempo, lo que privó al equipo de una de sus principales armas ofensivas. Antes del descanso, los visitantes solo pudieron responder con un disparo de Carlos Espí que Tenas despejó sin problemas.
En la segunda mitad, Castro movió sus piezas y el Levante reaccionó. Espí aprovechó un gran centro lateral para empatar el partido en una acción que castigó la apatía inicial del Villarreal. Pero el gol despertó al conjunto amarillo, que volvió a pisar el acelerador. Moleiro convirtió con un disparo ajustado tras una clásica diagonal por la banda izquierda.
El golpe de gracia llegó rápido. Una nueva lesión de Tunde, que se recayó apenas veinte minutos después de entrar, desestabilizó al Levante justo cuando Pépé exhibió su velocidad en un contragolpe para ceder a Mikautadze, que anotó su segundo tanto. Con el partido roto y espacios por explotar, el Villarreal se permitió lujos. Buchanan cerró la goleada con un lanzamiento a la escuadra y Pépé rubricó la victoria con una brillante acción personal. Un Willy Kambwala recuperado tras un año en blanco por lesión formó parte de una celebración jubilosa en la que el equipo local selló su regreso a la Liga de Campeones junto a su afición.

