Esteban Andrada, ex guardameta de Rayados, fue sancionado con 13 partidos sin jugar por las autoridades del futbol español. La medida llega tras la agresión que cometió el domingo anterior en el encuentro entre Real Zaragoza y Huesca, válido por la segunda división ibérica, cuando golpeó con la mano derecha en la cara al jugador Jorge Pulido.

El incidente derivó de inmediato en tarjeta roja durante ese duelo. Sin embargo, la expulsión fue solo el primer paso de las consecuencias disciplinarias. Los organismos competentes decidieron ampliar la sanción con una suspensión de 13 encuentros, una medida que prácticamente lo margina de la competición durante varias semanas.

Andrada llegó a Zaragoza en el verano anterior procedente del Club de Futbol Monterrey, con un contrato inicialmente pactado por una temporada. La sanción actual complica significativamente su permanencia en el club español, donde tenía escasas probabilidades de continuar.

El portero mantiene un vínculo laboral con Rayados que se extiende hasta mediados de 2027. Con esta situación abierta en España, la institución albiazul deberá evaluar las opciones disponibles: permitir su regreso al equipo de cara a la siguiente temporada, cederlo a otro club en México o gestionar un préstamo en otra Liga que esté disponible durante el período que reste de su contrato.