La actual tensión geopolítica, marcada especialmente por el conflicto en Oriente Medio y la inseguridad en el estrecho de Ormuz, ha generado una elevada volatilidad en los mercados financieros, afectando la inflación, los tipos de interés y las divisas. En respuesta, Banco Santander insistió en la importancia de una gestión activa y anticipatoria como herramienta clave para que empresas e inversores puedan proteger sus márgenes, gestionar riesgos y aprovechar oportunidades.
Durante el foro “Perspectivas de mercados en el entorno actual”, expertos del banco analizaron cómo la economía global se encuentra más interconectada con la política internacional que nunca. El director territorial de Banco Santander en Andalucía subrayó que el aumento sostenido en el precio de la energía, resultado del conflicto entre Estados Unidos e Irán, desencadena efectos en cadena sobre la inflación y la volatilidad de los mercados, lo que obliga a una revisión constante y detallada de los riesgos.
Los ponentes hicieron hincapié en que la inacción ante escenarios inciertos puede perjudicar la competitividad y reducir las oportunidades de negocio. En ese contexto, el banco se presenta como un aliado estratégico para acompañar a las empresas, ofreciendo herramientas financieras como coberturas, planes de gestión y análisis minucioso del riesgo. Esto permite mitigar impactos negativos sin dejarse llevar por mensajes alarmistas.
Asimismo, se repasaron movimientos recientes en los mercados globales, destacando que el precio del petróleo Brent casi se ha duplicado en el último año, mientras que otros indicadores, como el Euríbor a doce meses, reflejan una dinámica cambiante y un escenario financiero complejo. La recomendación general es mantener una actitud flexible y activa, adaptándose rápidamente a nuevas circunstancias para evitar pérdidas y maximizar resultados.

