Un estudio reciente ha evidenciado que un porcentaje significativo de estudiantes en España no conoce a las víctimas ni a los terroristas más emblemáticos relacionados con ETA. Más del 60% de los jóvenes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Bachillerato no logra nombrar a ninguna víctima del terrorismo, mientras que el 66% desconoce algún terrorista reconocido, según datos obtenidos en un cuestionario aplicado en un centro memorial dedicado a las víctimas del terrorismo.

La investigación, impulsada por el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo con la colaboración del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales (CEPC), se llevó a cabo entre 2023 y 2024. Participaron en ella estudiantes de distintas comunidades del norte de España, como Euskadi, Navarra, La Rioja y Castilla y León, con un total de 462 respuestas válidas de una muestra inicial de 675 cuestionarios entregados a los jóvenes visitantes del memorial.

El estudio revela que aunque la mayoría de los estudiantes (más del 74%) ha escuchado hablar de ETA en casa, más de la mitad nunca han tenido contacto con testimonios directos de víctimas. Esta falta de conocimiento se traduce en la percepción errónea de que la violencia política en el País Vasco de las últimas décadas ha sido simplemente un conflicto entre dos bandos, una visión que no refleja la realidad histórica y genera una versión sesgada del pasado.

Además, el informe advierte sobre la presencia de un sector radicalizado entre los jóvenes, resistente a la educación basada en valores de paz y convivencia. Casi un 15% considera que la violencia puede estar justificada para alcanzar objetivos políticos, un dato preocupante en términos de prevención y memoria democrática.

Los responsables del estudio atribuyen estos resultados a varios factores. La cercanía temporal y el dolor que aún despiertan estos hechos dificultan su abordaje en el aula, además de una posible carga ideológica que complica la transmisión objetiva de estos acontecimientos. La indolencia en los programas educativos y la falta de un tratamiento riguroso del terrorismo, desde un enfoque histórico y ético, contribuyen al olvido y la desmemoria entre las nuevas generaciones.

El trabajo presentado en ‘Terrorismo y Educación, un reto pendiente en España’ reúne diversas voces académicas que insisten en la necesidad de reforzar la educación en memoria democrática para evitar la banalización o manipulación de un pasado traumático. En las aulas vascas, por ejemplo, conviven jóvenes que no conocen directamente el terrorismo con otros que mantienen posturas comprensivas hacia la lucha armada, un fenómeno que complejiza aún más el debate y la convivencia.