Corona se posicionó nuevamente como la cerveza más valiosa a nivel mundial según el informe BrandZ 2026, que evalúa anualmente el valor y la fortaleza de las marcas internacionales. La cerveza destacó por su crecimiento fuera de su mercado local, con un aumento de ingresos cercano a un 8% y un incremento de volumen de dos dígitos en treinta mercados globales.
La expansión de Corona no se limitó a su versión clásica. Su variante sin alcohol, Corona Cero, experimentó también un aumento significativo en su volumen de ventas, reflejando una tendencia creciente hacia las bebidas sin alcohol y fortaleciéndose dentro de nuevas categorías de consumo. Esta dinámica contribuyó a que la marca reafirmara su liderazgo en la industria cervecera, superando a Budweiser, que quedó en segundo lugar en el ranking.
El buen desempeño comercial se potenció con la celebración del centenario de Corona, que incluyó la campaña global “Corona 100” y diversas activaciones internacionales, como un patrocinio plurianual de un concierto emblemático en una playa de Río de Janeiro. Durante el primer trimestre de 2026, estas acciones impulsaron ingresos y volúmenes récord, con un crecimiento del 16% en mercados internacionales.
Este liderazgo refuerza la posición dominante de AB InBev, propietaria de Corona, que colocó ocho de las diez cervezas más valiosas del mundo dentro de su portafolio global, consolidando su dominio en el sector.
La industria cervecera tiene un impacto económico considerable más allá de las ventas directas. Genera empleo en plantas productoras, logística y distribución, integrándose como un actor clave dentro de la economía industrial y de consumo. Además, favorece a sectores proveedores relacionados con envases, etiquetados, transporte y materias primas, multiplicando su efecto económico en la cadena agroindustrial y de bebidas.
Un estudio de la University of Oxford señala que los gobiernos recaudan cerca de 262 mil millones de dólares anuales gracias a la industria cervecera, principalmente a través de impuestos especiales, IVA y otros gravámenes relacionados con el consumo de cerveza, subrayando su relevancia fiscal y social a nivel global.

